Topografia Global

| al servicio de la topografia
      

Relatos de experiencias en el ámbito laboral que permiten un crecimiento a nivel profesional en estas áreas

TopoInfo
TopoEmpleos
TopoMercado
TopoForos
TopoEnlaces
TopoGrupo
TopoPublicidad

INICIO | SERVICIOS


 
 
 
TopoRELATOS
TopoTeoria
TopoMujer
TopoCapacitacion
 

TRABAJO FINAL

Terminando mis estudios de Geógrafo, junto a mis compañeros, iniciamos el trabajo final de la carrera que consistía en realizar una carta topográfica de un camping al pie del Cerro Ventana en la Pcia. de Buenos Aires, Argentina.

La tarea demandaba aplicar lo aprendido en los tres años de estudio, y a mí me tocó la tarea de relevar un sector utilizando una plancheta. Parecía que no tendría inconveniente, montamos el equipo en sus patas de longitud fija ya que no había trípodes extensibles y comenzamos "el dibujo on line".

A la media hora de haber empezado, vientos fuertes del cerro empezaron a sacudir el equipo hasta el punto de desestabilizarlo y tirar la plancha de madera junto con el trípode al piso. Con el anteojo de nivel en la mano empecé a comprender que la tarea sería mas complicada de lo que se presuponía.

Intenté varias veces realizar mi trabajo pero los vientos hacían cada vez mejor lo suyo, por lo tanto fui de fracaso en fracaso.

El trabajo fue realizado pero con una pequeña variante. El relevamiento lo realicé con un teodolito Wild T2, a escondidas de los profesores, y por la noche en la carpa con la que acampábamos, juntos a mis compañeros y amigos procesábamos los datos y los dibujábamos fingiendo un relevamiento con plancheta.

A mis profesores, les pido disculpas, a mis amigos gracias por un buen trabajo, y desde ese momento nunca más estuve cerca de una plancheta.

Ahora, 15 años después, recuerdo con nostalgia esa época de poca tecnología y mucho ingenio.

ATUCHA II

Mi primer trabajo como profesional, si bien tenía mucha confianza el ámbito de una obra de ingeniería me causaba un poco de escalofrío ya que mis estudios estuvieron orientados hacia un aspecto mas cartográfico.

De construcción no sabía prácticamente nada, como le pasa a la mayoría que se recibe de geógrafo, por lo tanto tuve que aprender en forma acelerada lo que era un contrapiso, losas, tabiques, vigas, etc.

Una de mis primeras tareas fue controlar "el plomo de un tabique", disimulé mi asombro y serio, junto a mi ayudante, empecé a recoger el instrumental. Éste constaba de: un teodolito T 1003 de Wild; un Disto 2002 que se acoplaba arriba del teo; dos trípodes de madera, uno para el teodolito y el otro para una base nivelante con su respectivo prisma y soporte; dos jalones; un bastón y la caja de herramientas.

Con todos los bártulos nos dirigimos hacia el lugar, sito unos 200m de nuestra oficina. Mientras caminaba pensaba dónde ubicaría el teodolito, cómo haría la poligonal, compensaciones y unas cuantas unidades de varios libros de topografía. Llegué al lugar, miré el tabique y en el momento en que estaba por empezar a estacionar el equipo, un carpintero me ofrece colgar la plomada de albañil y así controlar la verticalidad del tabique. Quedé mirándolo fijo durante unos segundos mientras analizaba su sencilla y práctica oferta. Acepté moviendo levemente mi cabeza en forma vertical, le pedí que me ayudara porque mi orgullo no me permitió pedirle que me enseñara, y realizamos el trabajo con una plomada de albañil y una cinta métrica.

En ese momento empecé a conocer otro tipo de instrumental y de profesores. Carpinteros, albañiles y todo tipo de operarios empezaron, sin saberlo, a transmitirme practicidad y experiencia.

A ellos muchas gracias.

MI PRIMER BATIMETRIA

Todavía cursando mis estudios, me tocó formar parte de un grupo que debía realizar una batimetría. El lugar en cuestión era el Club Náutico San Pedro, sito en la Ciudad de San Pedro a orillas de un brazo del Río Paraná.

No recuerdo bien las dimensiones de la zona a relevar pero mas o menos medía unos 200m por 200m. Contábamos con un bote de goma, dos teodolitos Wild T1 y una cinta de fibra de 50 metros.

El sector estaba limitado por: al Este el Río, al Norte un muelle de madera bastante rústico que solo servía para pescar, al Sur un tablestacado y al Oeste terreno consolidado. Iniciamos las tareas por la tarde para no tener el sol de frente y cuidadosamente armamos una base de medición de unos 180 metros de longitud a lo largo del camino consolidado. Esta base debía ser medida con la mayor precisión con la que contáramos ya que era fundamental para el método a utilizar en esta batimetría. Para ello conseguimos una mira horizontal de 2 metros y utilizando el método de paralactica medimos esta distancia la cantidad de veces suficientes como para obtener un valor razonablemente bueno.

El método en esta batimetría era por intersección, por lo que instalamos los T1 en los vértices de las base e iniciamos la "navegación". Las tareas en el bote no presentaban mayores dificultades, consistía en dejar hundir el extremo de la cinta , la cual tenía una plomada, y una vez que tocaba fondo se les daba la orden a los operadores de los T1 que intersectaran la cinta en una medida que les marcaba el operador del bote.

Anotando los ángulos horizontales y verticales junto a la lectura en la cinta en gabinete se calculaba las coordenadas de ubicación y las cotas de fondo del río.

Este método data de 15 años atrás y lo que se buscaba era un aprendizaje conceptual de la batimetría. Hoy día está absolutamente superado a lo que a tecnología se refiere, los navegadores satelitales solucionaron los problemas de posicionamiento y en el caso de no tener uno, con una estación total ( si es robotizada mejor aún ) también soluciona el inconveniente.

En lo que respecta a la medición de la profundidades los métodos por sonar son los más utilizados y en ríos o lagunas de agua dulce los métodos por medición electromagnética (el agua salada no permite su uso) también están teniendo excelentes resultados.

Aprovecho para agradecer a mis profesores que se esforzaron considerablemente para lograr hacerme subir a ese bote.

LINEA D DE SUBTERRANEOS

En ésta obra empecé lo que podríamos llamar mi especialización en túneles. Con cuatro o cinco años de "experiencia" mi confianza era total. Me adapté rápido al grupo de trabajo, ya que la obra estaba empezada desde unos años atrás.

Yo venía de una obra de montaje mecánico y me adapté rápidamente al cambio de precisiones, no era lo mismo montar cañerías o motores que controlar una retroexcavadora. Con respecto a esto recuerdo que un día mi jefe en ese entonces, un hombre que me enseñó que todo tiene solución y que un mal cierre de medición no siempre es una catástrofe, me pidió que le indicara al operador de una retroexcavadora que debía sacar entre 50 y 60 de tierra desde el nivel de suelo en que estaba operando.

Me dirigí al lugar e indiqué el trabajo como si yo mismo hubiera dado la orden. Me miró extrañado pero me dio su ok. Volví a la oficina y seguí con otra cosa. En el almuerzo pregunté cómo hacía el de la retro para bajar 5 o 6 cm con semejante pala. Mi jefe me miró y me dijo: -No querido, te dije 50 y 60 cm. Me quería morir, había interpretado 50 o 60 mm porque así, en milímetros, venía hablando en la otra obra.

RUTA PROVINCIAL Nº6

Cuando finalizó la obra de subterráneo, la empresa en la que trabajo me envía a comenzar a trabajar en una ruta en las afuera de la Capital Federal. En la obra del subte siempre veníamos marcando las "progresivas" a medida que se avanzaba con la excavación. Como recién se estaba comenzando la obra, el jefe de obra y yo fuimos los primeros en arribar. Después de un par de días de acomodamiento el jefe me pide que empiece a marcar las hectométricas de la obra.

No tenía la menor idea de lo que me hablaba, pero no quería preguntarle tampoco. Le dije que enseguida comenzaría con la marcación. A los dos días me pregunta, si estaba teniendo algún problema con la marcación de la hectométricas, obviamente dije que no, mientras seguía pensando de que se trataba lo que me pedía.

Al día siguiente, recorriendo la traza, el jefe señalando con el dedo índice me dijo: - Mirá, ahí en alambrado hay marcada una hectométrica. Se trataba de la "progresiva" de la traza que había quedado de la etapa anterior de esa obra. Aliviado por haberme dado cuenta de lo que me estaba hablando respondí: - La marqué ayer a la tarde.

Algún día que me cruce otra vez con ese jefe de obra le contaré la verdad. Terminé de marcar las "hectométricas" al día siguiente.

Cada tipo de obra tiene sus propios términos y es difícil conocerlos todos. Me dí cuenta que el vocabulario no hace al topógrafo, las marcas las realicé en muy poco tiempo.

Ahora en la obra que estoy a cargo surgen términos que no conozco, pero preguntando se aprende y se acortan tiempos también.

Autor
T.G.M. Christian Gabriel Carreras
www.ccarreras.com.ar

 

Otros Relatos

» Trabajo de Campo
» Inicios de una topógrafa
» Levantamiento topográfico
» Mi primer batimetría
» Túnel base San Gotardo
» Trabajo Final
» Atucha II
» Línea D de subterráneos
» Ruta provincial Nº6
Anuncie en Topografia Global servicios y/o productos, espacio publicitario
 
 

Copyright © 2006 Topografía Global  |  Logos y marcas propiedad de sus respectivos propietarios | TopoLEGAL

Servicios de Topografía Global | Diseño · Hosting · Promocion