Topografía Aplicada en mediciones para
obras de ingeniería y arquitectura
Reseña histórica
Clasificación de obras de ingeniería
El anteproyecto
El proyecto
Construcción de la
obra
Relevamientos
El plano topográfico Elemento que debe tener
el plano de relevamiento Métodos de relevamiento El sistema de apoyo del
relavamiento Elección de los puntos Perfiles Levantamientos
hidográficos
... continuará
Si nos imaginamos a los primeros hombres caminando sobre la tierra, algo
así como 2.000.000 de años atrás, asociaremos inmediatamente a este ser
débil, indefenso, luchando por su propia supervivencia contra un clima y
un medio totalmente hostil, luchando contra el resto de los animales e
incluso contra sus primos antropoides. Esta victoria lograda por los
primeros hombres, es lo que algunos historiadores han dado en llamar
"el auténtico milagro de la creación", y ello fue posible a partir de la
única ventaja que poseía el hombre sobre el resto de los seres
vivientes, el INGENIO, la habilidad para fabricar útiles, y la
posibilidad de usar las manos. Debieron de pasar muchos milenios para
que el hombre abandonara su etapa de animal predador, para dar el gran
salto hacia la historia. Desde la primitiva economía destructiva hacia
la economía de producción y conservación.
Al producirse los cambios climáticos del final del cuaternario, los
grandes rebaños y por consiguiente el hombre, es empujado hacia las
cuencas de los grandes ríos y allí comienza a practicar los primeros
cultivos y la domesticación de animales. Esta nueva forma de vida se
conoce con el nombre de economía neolítica. La actividad agrícola
vincula estrechamente al hombre con la tierra, el hábitat se transforma,
el refugio temporal cede paso al poblado estable, la economía de
producción exige una nueva, industria, la de herramientas para el
laboreo de las tierras y las de las armas, no ya de caza, sino de
guerra, pues hay que defender los frutos. Con la revolución urbana,
cambia la religión, el arte, la cultura. Cambia el hombre. Esta etapa se
ubica entre 9000 y 6000 años a.C.. En sus orígenes el poblado está
formado por una inmensa aglomeración de viviendas, pegadas unas a otras
formando un bloque inexpugnable, plantas rectangulares, techos planos
con la entrada por la azotea.
Posteriormente, en la cultura megalítica, le incorporación de la
industria metalúrgica cambia fundamentalmente el diseño urbano. Las
casas son rectangulares, distribuidas alrededor del palacio y los
templos, generalmente protegidas por robustas murallas, con torres de
defensas tronco-cónicas. Aparecen en este período las construcciones en
círculo y los techos en bóvedas. Incluso existen poblados como el de Alcaydús, en Menorca, construidos por múltiples recintos circulares
tangentes entre sí.
La Mesopotamia fue cuna de un conjunto de civilizaciones (Sumera -
Acadia -Babilonia- Asiria y Caldea). La primera cultura urbana conocida,
es la de los Súmeros, llamando poderosamente la atención de los
historiadores los conocimientos que poseían en matemáticas y astronomía,
y las aplicaciones de la geometría práctica (topografía) en la
construcción de obras de arquitectura y canales de riego.
Es de destacar las construcciones encontradas en las ciudades-estados de
Lagash, Umma, Nippur y Uruk, edificadas 4000 años a.c., en ellas se
construyeron los primeros diques que se conocen y se lograron sistemas
de riego casi perfectos. La arquitectura era monumental y religiosa. En Uruk, por ejemplo, se encontró un templo de 55m x 22m y paralelo a éste,
otro de 83m. x 253m.. La perfecta simetría de sus naves, pasillos,
columnas, y el manejo de planos horizontales en distinto niveles, hace
suponer el empleo de algún primitivo y rudimentario instrumento de
medición.
En Babilonia, el rey Nabucodonosor fue célebre más que por sus
conquistas, por la construcción de la Ciudad, en la cual levantó
numerosos palacios, templos y puentes, una gran muralla de 25m. de
espesor que rodeaba toda la ciudad. Llama la atención los los jardines
colgantes y la disposición de las manzanas, pues las calles eran rectas,
se cortaban perpendicularmente. El sistema numérico era sexagesimal (el
círculo graduado tenía 360°).
Los Asirios asombraron con sus construcciones sobre terrazas con
escaleras, rampas, desniveles y planos inclinados.
Otros pueblos vecinos y con una cultura urbana milenaria, fueron los
Persas, de quienes podemos mencionar la construcción de la ciudad de
Persépolis, en la cual se observan varios ejes de simetría rigurosamente
perpendiculares entre sí. También es de destacar el templo mandado a
construir por Salomón, rey hebreo, 950 a.C., que tenía 450m x 300m
proyectado por Arquitectos y replanteado por Geómetras Fenicios traídos
expresamente para ello.
Merece una especial atención la cultura egipcia, dice el historiador J.
Vercoutter: ...al neolítico se remontan los primeros esfuerzos del
acondicionamiento del valle del Nilo por el hombre... el cultivo de las
tierras del valle sólo podía hacerse bajo una doble condición: había que
proceder a desecar los terrenos cenagosos de los bordes del lecho del
río una vez terminada la crecida, y, a continuación había que irrigar
los campos. Se creó un sistema de drenaje, con ataguías de retención,
diques y azudes niveladores y canales de riego.
Por otra parte, otros historiadores, en este caso Trevisand y Sinland
dicen en su historia antigua; ...si reflexionamos acerca de las
monumentales tumbas y de los grandiosos templos y palacios, que los
egipcios levantaron, llegamos a la conclusión que sus conocimientos de
las matemáticas y de la geometría práctica debían ser considerables.
Había tres tipos de tumbas: la mastaba, la pirámide y el hipogeo. Para
dar una idea de dimensiones, la gran pirámide mide 147m de altura y
tiene 227rn de lado, lo que significa 2.500.000 m3 de volumen (2.500
a.C.!).
Falta agregar que en la arquitectura religiosa se destacaban los grandes
templos y los templos en caverna, excavados dentro de la roca. Y
finalmente, las estatuas monumentales y los colosos.
Aparentemente, desde los comienzos de la historia del hombre, éste ha
estado ocupado en librar batallas, primero por la subsistencia, luego
para dominar y esclavizar otros pueblos, para fundar imperios, para
establecer colonias o bien, en desgastadoras guerras de independencia.
Sin embargo, paralelamente, otros hombres, iban desarrollando el
potencial espiritual a través del arte, la. arquitectura y
posteriormente la literatura.
Para poder construir esas obras de INGENIO, por él imaginadas, necesitó
elaborar tratados de geometría y matemáticas. Así nacieron y fueron
pasando de generación en generación, primero en forma oral y luego
escritas. Así se plasmaron en papiros o tablillas cuneiformes, que
celosamente eran custodiadas por los sacerdotes, en todas las culturas y
en todas las épocas. Por ejemplo, los papiros matemáticos (Papiros Rhind
y de Moscú), escritos bajo el imperio de la V o VI dinastía, 2350-2000
a.C., son según los historiadores una verdadera enciclopedia.
Podemos decir entonces, sin temor a equivocarnos, que las Mediciones
Topográficas aplicadas a las obras de Ingeniería y Arquitectura, son tan
antiguas como lo es la evolución cultural del hombre, surgió mucho antes
que otras ciencias y era considerada tan sagrada como la medicina o la
religión.

Las obras de Ingeniería pueden clasificarse desde diversos puntos de
vista:
-
Por su naturaleza técnica
-
Por los métodos constructivos
-
Por su desarrollo en planta
-
Por su desarrollo en altura
-
Por las condiciones de funcionamiento, etc.
Al agrimensor, le interesa especialmente una clasificación que tenga en
cuenta las condiciones o las características de las obras relacionadas
con el aspecto GEOMÉTRICO de las mismas. Tanto en lo que se relaciona a
la naturaleza y precisión de los relevamientos requeridos para el
proyecto, como para el posterior replanteo y control del avance de las
obras.
Aún así, adoptando un único punto de vista, el geométrico, es posible
concebir una amplia gama de criterios de clasificación y grados de
subdivisión según sean los aspectos específicos a considerar.
Sin pretender hacer una revisión integral de todas las posibilidades de
clasificación, para este desarrollo, adoptaremos la siguiente:
-
Obras de desarrollo lineal
-
Obras de desarrollo superficial
Pertenecen al primer grupo, todas aquellas obras que poseen un eje
longitudinal principal, sobre el cual se desarrollan las mismas.
Todas las partes componentes de esa obra, estarán referidas o vinculadas
mediante una progresiva, tomada sobre el eje principal y la distancia
transversal, a que se encuentra del mismo.
Obra
de arte N° 30
Tipo 41211
h = 2m
1 = 2m
J = 36,80m.
= 30°
Progres. = 12530
dist. = 47,50m.
En el croquis vemos una obra de desarrollo lineal, un camino, allí el
eje de referencia es el eje de la traza del camino. Observamos una
alcantarilla referida al mismo.
Las obras encuadradas en el segundo grupo, se desarrollan alrededor do
un polo o centro, abarcando una superficie más o menos amplia. Todas las
partes componentes de este tipo de obras, estarán referidas por
coordenadas rectangulares a un par de ejes principales, perpendiculares
entre sí.
En el gráfico vemos parte de una obra de desarrollo superficial, una
obra de de arquitectura. Un punto cualquiera, en este caso el centro cíe
una columna, está referida al sistema mediante dos coordenadas.
Algunas
veces se adoptan otros eje, secundarios o auxiliares, paralelos o bien
inclinados respecto a los principales, pero siempre referidos a los
mismos. Esto ocurre frecuentemente, cuando dentro de una obra, hay otras
con otro tipo de estructura y consecuentemente con otras tolerancias
constructivas. Ello exige, para su posterior replanteo y control
disponer de un sistema local de referencia, pero siempre vinculado al
Sistema Principal de la obra.
Esta clasificación, de acuerdo a las características geométricas y en
especial a los sistemas de referencia, no es absoluta, pues se dan casos
de obras, tales como las autopistas de penetración urbana, que si bien
son de desarrollo lineal es conveniente referirlas a un sistema más
amplio (si lo hubiere), luego cada parte de esta obra, un
intercambiador, por ejemplo, estará referido a un sistema propio, al
mismo tiempo tendrá una ubicación en la obra en general con una
progresiva sobre el eje y coordenadas en el sistema general.
Clasificación de las Obras de Ingeniería desde un punto de vista
Geométrico
Obras de Desarrollo Lineal
-
Vías de Comunicación : Caminos rurales -
Carreteras - Autopistas - Túneles viales - Vías férreas - Puentes
-
Hidráulicas : Canales - Túneles -
Acueductos - Sistemas de riego - Colectoras pluviales - Colectoras de
líquidos cloacales - Oleoductos - Gasoductos - Poliductos
-
Eléctricas : Redes de baja tensión -
Líneas de media y alta tensión - Torres de microondas
Obras de Desarrollo Superficial
-
Ingeniería : Presas - Azudes -
Intercambiadores - Centrales de Energía ( térmicas-hidráulicas) -
Plantas de potabilización y depuración - Estaciones transformadoras -
Fábricas - Silos - Puertos - Aeropuertos
-
Arquitectura : Hospitales - Estadios
Complejos polideportivos - Ciudades Villas turísticas, residenciales -
Barrios - Escuelas - Cines - Edificios - Torres - Hoteles -
Aeropuertos
-
Industriales y de montaje o instalación :
Turbinas - Turbogrupos - Generadores - Reactores - Exclusas -
Compuertas - Rodillos - Máquinas - Cubiertas metálicas
El anteproyecto
Generalmente el Estado (Nacional, Provincial o Municipal), decide la
construcción de una obra que es necesaria para promover el bienestar de
la comunidad. Ya sea a través de sus propias oficinas de Estudios y
Proyectos, o a través de una contratación especial con profesionales
especialistas (Consultoras), encara el estudio de la factibilidad de la
obra.
O bien puede tratarse de empresas privadas que encarguen a un grupo de
profesionales independientes el estudio de factibilidades de determinada
obra, por ejemplo la construcción de una fábrica, de un complejo
deportivo, etc.
El anteproyecto, es entonces la primera etapa de la obra, es el estudio
de factibilidad, es el análisis de tiempos y costos que insume la
construcción de una determinada obra, cumpliendo fines previamente
establecidos.
Analicemos un ejemplo supuesto. Se encara la tarea de realizar los
estudios de factibilidad de un camino, el cual deberá unir dos polos de
desarrollo, los centros urbanos A y B.
A partir de ese objetivo, la traza podrá seguir dos alternativas:
-
El camino podrá pasar por otro polo de desarrollo, la ciudad "C".
-
Podrá pasar por las localidades "E" y D", que gracias al nuevo trazado
podrán surgir como nuevos polos en el futuro.
Pero aquí comenzaran a sumarse nuevas variables, en primer lugar, las
distintas longitudes de obra. Otra, la topografía del terreno, mientras
que por "D-E" el terreno es llano; por "C" el terreno es de montaña.
Esta condición, encarece las obras por "C" , pues hay que realizar un
mayor movimiento de suelos y más costoso (rocas). Esta es otra variable
que entra en juego, el tipo de suelo. La alternativa "D-E", que en el
croquis aparece en la zona llana, es a su vez baja respecto a la otra
posibilidad, esto obliga a proyectar una mayor cantidad de obras de
drenaje y alcantarillas. Al mismo tiempo que exigirá otro tipo de
paquete estructural y se deberán levantar las cotas de la rasante, es
decir habrá que construir terraplenes.
Aquí interviene otra variable, mientras que en el camino de montaña se
compensan los terraplenes con los desmontes, en la llanura es necesario
aportar material desde otro lado, encareciendo la obra por el elevado
costo del transporte de suelos.
Otra variable, es entonces determinar la necesidad, ubicación y costos
de explotación y transporte de los Yacimientos (lugar de extracción del
suelo). Finalmente interviene otra variable, no menos importante, el
costo de la expropiación, es decir lo que deberá invertir el Estado para
liberar la zona de ocupación del camino. Es por demás obvio que los
valores serán superiores en la zona llana que en la zona de montaña.
De más está decir, que los especialistas encargados de elaborar el
anteproyecto, antes de encarar cualquier estudio, para poder analizar y
luego combinar todas estas variables, necesitan disponer de un elevado
caudal de información.
La fuente natural de incalculable valor informativo son las Cartas; es
decir:
Para conocer la Topografía del terreno, se emplean las cartas
topográficas confeccionadas por el Instituto Geográfico Militar, en
escalas pequeñas, 1:100000 y/o 1: 50000 o cartas de la Dirección de
Minería, Y.P.F., etc.
Para conocer el tipo de suelo, cartas geológicas, perfiles edafológicos,
completados con fotointerpretación geomorfológica.
Para poder valuar el costo de la expropiación, es necesario recurrir a
otro tipo de carta temática, los Registros Gráficos Catastrales y a
las cartas de valuación con curvas de valores.
Con toda esta información, más las obtenidas a través de censos y/o
estadísticas, se elabora el ante-proyecto, el cual, una vez aprobado,
pasará a otra oficina, donde, siguiendo las pautas establecidas en el
estudio preliminar, un equipo interdisciplinario de profesionales se
encargará de elaborar el Proyecto.
El proyecto
En la elaboración del mismo, intervendrán Arquitectos, Ingenieros:
Civiles, Agrónomos, Agrimensores, Electricistas, Geólogos, Viales,
Hidráulicos, especialistas en cálculo de estructuras de hormigón, etc.
El resultado de este trabajo será materializado en un compendio de
documentos: Literales, Numéricos y Gráficos.
-
Literales: Pliego de condiciones generales y particulares. Pliegos de
especificaciones técnicas.
-
Numéricos: Planillas de cálculo, memorias.
-
Gráficos: Los planos del Proyecto.
El plano del proyecto puede estar impreso en una sola lámina, tal es el
caso de los proyectos de viviendas unifamiliares. O cientos de ellas,
por ej. el proyecto de una presa.
Habrá planos temáticos por cada uno de los grupos intervinientes. Así
.por ej. habrá un conjunto de planos que definan la Arquitectura, otros
de armadura, planos de encofrado, de desagües pluviales, de
electricidad, de iluminación, de parquización, de pavimentos, de montaje
mecánico, etc.
Generalmente, todos los proyectos se elaboran a partir de un plano
general, donde, se expresa todo el conjunto de la obra, llamado
PLANIMETRÍA GENERAL. Pero para poder elaborar dicha planimetría y
consecuentemente para poder llevar a cabo todo el estudio del proyecto,
los proyectistas necesitaron tener en sus manos un PLANO TOPOGRAFICO que
le suministrará la información detallada que ellos necesitaban. Estos
son, la infraestructura básica donde se va apoyar el proyecto. Es un
modelo analógico del terreno, sobre el cual se ha volcado toda la
información obtenida.
Muchas veces se cornete el error de menospreciar la importancia del
plano topográfico dejando la tarea del relevamiento en manos de
operadores prácticos, pues existe la idea generalizada, que con la
Topografía alcanza.
De nada vale que se ejecute un proyecto de una excepcional calidad, si
el mismo se ha confeccionado apoyándose en un levantamiento deficiente.
El resultado es que durante la ejecución de la obra, habrá que
reacondicionar o modificar parte del proyecto, cuando lo que figura en
el plano, no empalma o coincide con la realidad existente.
Luego, la solución son "parches" que le van a costar al Estado muchas
veces más, del ahorro que logró en el plano de relevamiento.
Construcción de la obra
Al iniciarse los trabajos de construcción de la obra, la primera tarea
será del Agrimensor, quien será el encargado de ubicar la obra en el
terreno.
El objetivo de la empresa constructora, es terminar la obra dentro de
los plazos establecidos en el contrato. Buscando de lograrlo en tiempos
más cortos, con la mayor economía. Para ello, se encara la obra desde
muchos frentes de ataque, siguiendo un orden preestablecido,
respondiendo a un PLAN DE OBRAS, que debe estar correctamente
diagramado para que cumpla con este objetivo.
A medida que la obra va creciendo en dimensiones y en altura, se irán
abriendo nuevos frentes de trabajo. Por ejemplo, es una gran obra de
arquitectura, mientras un equipo realiza el movimiento de suelos, en un
sector; por otro lado, otro grupo realiza los hormigones de fundación,
mientras una tercera cuadrilla ejecuta los accesos, etc. Por supuesto,
todas estas tareas, no podrán ser ejecutadas por un solo Agrimensor,
sino que deberá integrarse un equipo de trabajo, formado por
Agrimensores y Topógrafos.
Respecto a la forma de trabajo, hay dos criterios que pueden ser
aplicados:
a) Destinar uno de ellos en cada frente de trabajo, o a grupos de
frentes que estén en la misma zona de trabajo, o que reúnan iguales
características, como sería el caso de que hubiere un responsable para
el movimiento de suelos, otro dedicado a los hormigones de las obras de
artes menores, otro para las instalaciones, etc.
b) Si bien es más simple la forma antes vista, se necesita disponer de
una mayor cantidad de instrumental y personal, que si se organiza un
equipo que trabaje en conjunto, en toda la obra, de tal manera que si
falta un topógrafo o agrimensor, pueda ser perfectamente cubierto por
otro, o bien si un frente se detiene, el encargado pueda desempeñarse
sin inconvenientes en otro lugar de trabajo. Así también, esta manera de
proceder permite que dos operadores puedan trabajar en conjunto, como
sería el caso de un replanteo por bisección.
En base al plan de obras, el Agrimensor planificará la cantidad de
instrumentos de medición que se necesitará en obra; y la cantidad de
personal necesario que integre el equipo. Previendo con suficiente
anticipación la secuencia con que se van ir incorporando.
Y en base a las tolerancias constructivas que deberá respetar, preverá
disponer en el momento preciso, el instrumental de medición específico
que necesitará.
También queda en sus manos, planificar, medir, calcular y compensar el
SISTEMA DE APOYO, las mediciones necesarias para el REPLANTEO de la
obra, el CONTROL geométrico del avance de la obra, y las mediciones y
cálculos necesarios, COMPUTOS MÉTRICOS, destinados a valuar lo
construido; mediciones mensuales que se realizan con el objeto del cobro
de los certificados; las cuales estarán también, dentro de las tareas
del equipo.
Cada parte del proyecto, según dijimos, fue concebido por separado y en
un marco ideal. Pero al ejecutarlos, a veces se observan superposiciones
entre ellos, o bien errores debido al relevamiento o quizás los
proyectistas partieron de un dato falso. Todos estos errores, son
necesario detectarlos antes del replanteo para corregirlos
oportunamente.
Estas correcciones que se introducen en el proyecto original y que en
definitiva es como se van a construir, se llevan también a los planos y
se elaboran los PLANOS CONFORME A OBRAS.
Muchas veces, ya terminada y en funcionamiento la obra, se hace
necesario controlar o medir, las deformaciones que la misma va
experimentando a medida que transcurre el tiempo. Esto se hace en
aquellas obras que están expuestas a una gran carga o tensión, como son
las presas, los ferrocarriles, los túneles, los silos, las bases de las
grandes máquinas (turbinas, generadores, etc.). Esto da a lugar a una
importante rama de las mediciones especiales llamada AUSCULTACIÓN de
obras de Ingeniería.
Hemos seguido paso a paso todas las etapas del desarrollo de las obras
de ingeniería, desde la idea gastadora del anteproyecto hasta el final,
pasando por la construcción de la obra. Y aún después de finalizada,
continúa la labor del Agrimensor.
A lo largo de este pantallazo evolutivo de una obra, vimos que es
erróneo suponer que con el conocimiento de la Topografía es suficiente
para llevar a cabo las tareas de relevamiento, replanteo y control. Y
para aclarar aún más el panorama, diremos que en los montajes
industriales, en la auscultación de las deformaciones y en algunas obras
civiles muy particulares, es necesario el empleo de complicados modelos
matemáticos de simulación y de resolución. Y métodos e instrumental
geodésico de medición. Esto es lo que se llama MICROGEODESIA. Ya vimos
como nos valemos del CATASTRO PARCELARIO y de la CARTOGRAFÍA, también
nos apoyamos en la ASTRONOMÍA de posición, para la determinación de
coordenadas y azimutes, en los relevamientos y replanteos de algunas
obras de desarrollo lineal, de muchos km. de extensión, como son los
poliductos o gasoductos; o del G.P.S. para determinar la posición de una
plataforma submarina. Finalmente decimos que, también recurrimos a la
FOTOGRAMETRIA AEREA, en el caso
de carreteras, autopistas, diques y puertos; y terrestre, en algunos
levantamientos específicos como son las estrechas gargantas de los
diques.
Relevamientos
Un plano topográfico tiene muchas aplicaciones, pero su objetivo
principal es el de proporcionar información, datos ciertos de la manera
más conveniente para llevar a cabo un proyecto de una obra de
ingeniería.
A menos que se elabore un proyecto que se adapte muy de cerca a la
topografía existente, puede ocurrir que los resultados no sean los
correctos y más aún que el costo final escape a los presupuestos
preestablecidos.
El costo de los movimientos de suelos depende fundamentalmente de la
relación proyecto - topografía; por esta razón, es necesario prever con
el mayor detalle posible los movimientos de tierra antes de decidirse
por un plan determinado.
Pero no solo afecta al movimiento de suelos, la ubicación
planialtimétrica de los puentes y obras de arte del proyecto, deben
coincidir exactamente con los hechos existentes. El eje de un puente del
proyecto, debe coincidir con el eje de la avenida actual.
La cota proyectada de un puente canal, debe coincidir con la cota del
canal actual.
La falta de esta estrecha relación trae como resultado un altísimo costo
adicional para la corrección y readecuación del proyecto a la realidad,
durante la etapa constructiva.
EL PLANO TOPOGRÁFICO
Existen dos grandes clases de mapas que proporcionan información
cuantitativa o información sobre su distribución espacial
-
El primer grupo, son los planos, cuya información proviene de una base
estadística, se la representa sobre el plano con símbolos proporcionales
o con diagramas.
-
El segundo grupo lo constituyen los planos donde, la información se
trasmite directamente. Ya sea a través de curvas o a través de notas y
leyendas.
Pertenecen a este grupo las cartas climáticas, geológicas,
fitomorfológicas y los planos y cartas topográficas.
Aparece el plano topográfico como un instrumento, pero en realidad se
trata de un conjunto de instrumentos. Los cuales serán utilizados por
distintos profesionales de distintas disciplinas, es muy común que
suceda que estos usuarios saquen deducciones contradictorias, pues no es
simple interpretar correctamente las curvas de nivel y la simbología
empleada.
La información contenida en el plano topográfico debe estar
estrechamente vinculada a la realidad, además debe estar expresada en
forma clara, exacta y precisa. No puede ser nunca, incierta, dudosa o
ambigua.
ELEMENTO QUE DEBE CONTENER EL PLANO DE RELEVAMIENTO
-
La forma del terreno (el relieve la pendiente)
-
La información (general y específica)
Un plano de relieve, es una representación del terreno en tres
dimensiones. Es un modelo geométrico, sobre el cual se asienta la
información.
Algunos levantamientos topográficos abarcan sólo un par de Ha. que es el
caso de las obras de Arquitectura (barrios, villas, grupos comunitarios,
etc.). Otros en cambio cubren centenares de Ha., que es el caso de los
levantamientos para la elaboración del proyecto de una presa. Los
levantamientos para los proyectos de gasoducto;-,por ejemplo cubren
cientos de Km.
Generalmente la zona a relevar, cubre áreas mayores que las
estrictamente necesarias, extendiéndose fuera de los límites de la zona
de ocupación de la futura obra para facilitar el proyecto de caminos
auxiliares, lugar donde puede ubicarse el obrador, o para futuras obras
de ampliación del proyecto.
1.
Representación de la forma del terreno
Desde los primeros tiempos de la construcción de mapas, la
representación del relieve ha constituido uno de los mayores problemas
de los cartógrafos, ya que implica la representación de tres dimensiones
sobre una superficie plana.
Cotas de altitud
Este método consiste en distribuir sobre el plano, lo más uniformemente
posible, cotas relativas o alturas sobre el nivel del mar. Su mayor
mérito es que proporciona una información precisa y definida, (en tal
punto, la cota es tal); y su mayor defecto es que distribuidos sobre el
plano, brindan una información dispersa y no una impresión conjunta del
relieve. Para mejorarlo, se combina esta técnica con sombreado, esfumado
y/o rayado.
Curvas de nivel
Son líneas equipotenciales, unen puntos de igual altura, los cuales se
encuentran por arriba o por debajo del plano de referencia elegido.
Las curvas de nivel se construyen a partir de puntos relevados en el
terreno, efectuando entre ellos una interpolación lineal. La exactitud
con la cual queda definida una curva de nivel, depende de la exactitud
del relevamiento, de la equidistancia elegida y de la densidad del
muestreo (N° de observaciones).
A menudo, para determinados fines, una sola curva, por sí sola, resulta
muy significativa, como por ejemplo, la curva que define el pie de una
barranca, la curva que define el pelo de agua de una laguna y las curvas
representativas de la alta y baja mar en el relevamiento de una costa
para el proyecto de un puerto.
a) Características principales de la curva de nivel
Este tema se desarrolla en la Topografía, lo que a continuación se
enumera, es a los efectos de hacer un breve repaso.
-
La distancia horizontal entre curvas es inversamente proporcional a las
pendientes.
-
Si la pendiente es uniforme, las curvas están a igual distancia
horizontal.
-
En superficies planas, tales como los taludes de una carretera, las
curvas se transforman en líneas rectas.
-
Las curvas de nivel son perpendiculares a las líneas de máxima
pendiente, igual que las colectoras y las dorsales.
-
Todas las curvas de nivel son cerradas.
-
Las curvas de nivel no se cruzan, ni se cortan. Sí, puede ocurrir que se
junten en un barranco o en un acantilado o corte de cantera.
-
No puede suceder que una curva de nivel esté entre otras de menor o
mayor cota. Siempre la precede una curva de menor valor y sigue otra de
mayor cuantía, lo qué sí puede suceder es que siga una de igual valor
(es decir la misma curva ).
b) Equidistancia
Ya se vio también en Topografía como se puede determinar la
equidistancia entre curvas de nivel. Utilizamos un modelo que depende de
la Escala de la carta y de las pendientes medias del terreno:
Em = dmm M . tg α
1000
Se trata de buscar la distancia horizontal entre curvas que se
encuentren comprendida entre 2mm y 2cm, para que el dibujo sea claro y
esté convenientemente distribuido sobre la carta.
En nuestro caso, este modelo lo aplicamos como un punto de partida, pero
seguramente a medida que vamos planificando el relevamiento irán
cambiando las pautas, pues aquí interviene otra variable que es el fin a
que será destinada la carta.
Así por ejemplo, será muy distinta la equidistancia a emplear si en la
obra se va a realizar un movimiento de suelo en una zona de roca, o si
lo que se va a mover es suelo vegetal. Si se trata de hacer un
relevamiento en una zona densamente poblada por ejemplo una autopista
que cruza el centro de una ciudad o si so trata de una carretera rural.
Si se nos encarga el relevamiento topo-batimétrico de un río,
seguramente deduciremos la equidistancia a partir del modelo antes
mencionado, pero cera más estrecha a medida que nos acerquemos a la zona
donde será emplazada la fundación del puente, o las obras de defensa del
puerto.
2. Información
La selección de la información que se va a volcar sobre la carta, va a
depender del objetivo de la misma, es decir de las características de la
obra a proyectar.
Por ejemplo, si en una zona se va a proyectar una avenida, nada importa
que en la faja de ocupación haya o no árboles, pues al efectuar los
trabajos de limpieza y movimientos de tierra, muy poco es lo que incide
la presencia de árboles. Por lo tanto no tiene sentido incluir el
levantamiento de ellos en el plano de relevamiento, sin embargo si en la
zona fuese a construirse un grupo edilicio, en lugar de la avenida, y el
proyecto incluyera una zona parquizada con espacios verdes; en este caso
sería muy importante conservar las especies existentes y habría que
relevar no sólo la ubicación de cada árbol, sino que habría que hacer
mención de las características de los mismos.
En general, se levantan las calles, caminos vecinales, rutas y el
desagüe de las mismas: cunetas, alcantarillas, disipadores, etc. Los
elementos que materializan los límites de las calles: alambrados - muros
- edificios. Los alambrados que pudieran revestir importancia: límites
de propiedad, de posesión. Muros: muros medianeros muros contiguos.
Líneas municipales, líneas de edificación, etc.
Acequias de riego, canales, acueductos. Líneas eléctricas de baja, media
y alta tensión. La ubicación de los postes de las torres, cotas de las
bases. Ríos, arroyos cauces secos, barrancos, mallines. Grupos de
árboles, edificios, construcciones, galpones, molinos, tanques
cisternas, etc.
Pero la información más importante, es detectar y relevar aquella que es
invisible a nuestros ojos, es decir los conductos subterráneos. Redes de
distribución de agua, de gas, sistemas de riego entubados, desagües
pluviales, desagües cloacales, cables subterráneos, etc.
La importancia de estos relevamientos, estriba en el hecho de que no son
visibles por lo tanto son extremadamente peligrosos. Existen casos en
que por no disponer de dicha información, ocurrieron accidentes con
graves consecuencias.
Hay obras, tales como los túneles para trenes subterráneos o túneles
para desagües cloacales o pluviales, donde los planos de relevamiento
son casi exclusivamente elaborados con este tipo de información no
visible.
¿Cómo se hace para levantarlos y dibujarlos, si no se los ve?
Los que se releva, son los signos visibles de estas obras, válvulas,
bocas de registro, bocas de tormenta, cámaras de inspección, etc. Luego
se ejecutan excavaciones realizadas con mucho cuidado con el fin de
identificar y constatar su posición ya que podría suceder que estuvieran
desplazados de la posición que indican sus planchetas.
Con estos datos, y los obtenidos de los respectivos planos conforme a
obras, con las normas constructivas de cada repartición, completamos el
plano.
MÉTODOS DE RELEVAMIENTO
1. Taquimetría Electrónica
Cuando se piensa realizar el relevamiento destinado al proyecto de una
obra de desarrollo superficial, dejando de lado los métodos
fotogramétricos, lo más empleado por ser más ventajoso es la taquimetría
electrónica.
Los modernos aparatos, estaciones totales automáticas, introduciendo las
coordenadas X, Y y Z de la estación permiten obtener directamente las
coordenadas del punto relevado. Algunas estaciones totales se
horizontalizan como los niveles automáticos, sólo el nivel esférico y
luego con un nivel graficado en el display del aparato, permitiendo un
ahorro de tiempo en la verticalidad del aparato.
Las estaciones totales disponen de una pantalla de controles que
informan al operador visualmente y de una forma muy rápida cual es la
operación que se está ejecutando. Para reducir los tiempos en el apunte
a los prismas, en dicha pantalla aparecen indicadores visuales y
acústicos que informan donde la recepción de la onda de retorno es
optima. Es decir ayudan al operador a dirigir la visual. Otras fábricas
incluyen la emisión de un cono de luz, de colores para facilitar la
rápida puesta en posición del mirero, el cual a su vez, puede escuchar
la voz del operador a través de un receptor ubicado en el prisma. Ya que
la emisión del cono de luz sirve también para transportar la voz
transformada, en pulsos lumínicos.
Con la incorporación de un data colector interno, los datos de la
observación se guardan directamente en la memoria, evitando el trabajo
de transcribirlos en la libreta de campo (gran fuente de error).
Si no se dispone de un taquímetro electrónico o estación total, debemos
remitirnos al clásico teodolito y mira o bien la plancheta.
En la taquimetría común tenemos una limitación que es la distancia
máxima a la que nos podemos alejar con la mira (hasta 150m, cortando con
los dos hilos) aquí radica otra ventaja de los distanciómetros, que
podemos trabajar prácticamente sin límites. Esto trae aparejado una gran
reducción de tiempo, pues necesitamos un menor número de estaciones. Los
límites vendrían impuestos, por la dificultad de hacer un buen apunte,
en los límites naturales que impongan la topografía del terreno y en la
exactitud que busquemos en la determinación del desnivel.
La exactitud declarada es ± 2mm , es cierto, siempre y cuando, la señal
de puntería (prisma) se encuentre montada sobre un trípode y centrado
con plomada óptica. En la taquimetría, el prisma se encuentra montado
sobre un bastón centrador o un jalón. Cuando éste se verticaliza con un
nivel esférico, el punto queda determinado con un error de + 2 ó 3 cm.
Sino entre 10 ó 15 cm. generalmente despreciable cuando se levantan
puntos cuya exactitud es la gráfica.
El límite puede estar en la altimetría. Si levantamos puntos a más de
3000m debemos empezar a considerar errores procedentes de la curvatura y
refracción terrestre.
2. Cuadrícula
Otro método de levantamiento, quizás el más empleado por la topografía
tradicional en los relevamientos para obras de desarrollo superficial
consiste en materializar en el terreno una cuadrícula. No es necesario
calcular coordenadas, ya que la posición de los puntos a relevar se
conocen de antemano. Para el replanteo de la cuadrícula o cánevas, se
colocan estacas alineadas con teodolito a distancia constante medidas
con cinta, estas estacas se numeran y luego se acotan con una nivelación
geométrica.
Los vértices de cada cuadrado pueden nivelarse abarcando sectores desde
una sola estación, cuando el terreno es llano o apenas ondulado. En
cambio, si el terreno es movido, cada línea de la cuadrícula se nivela
como si fuesen perfiles.
Este método es muy simple, no exige cálculos y brinda puntos
uniformemente distribuidos sobre toda la superficie a relevar. Sin
embargo, al generalizar para obtener curvas de nivel, se cometen errores
groseros, pues este método nada nos dice con lo que ocurre entre puntos
y mucho menos, dentro del cuadrado. Si hay cambios de pendientes,
elevaciones o depresiones, no aparecen en el relevamiento. Para evitar
este problema, habría que densificar el muestreo, es decir achicar las
dimensiones del lado del cuadrado, pero esto significaría aumentar en
demasía los costos.
3. Bisección
Otra forma de efectuar los levantamientos es trabajando simultáneamente
con dos teodolitos, es decir, desde los extremos de una base cuya
longitud se conoce, efectúa una intersección hacia delante o BISECCIÓN.
Una vez ubicado el mirero en posición desde los dos aparatos se miden
los rumbos horizontales a los fines de poder calcula las distancias y
uno de ellos, el ángulo vertical para poder calcular el desnivel. Es un
método rápido, pocos datos de anotar y no es necesario que el mirero
transporte una mira, basta con un jalón con una señal de puntería, de la
cual se conoce su altura (s).
La distancia que se obtiene por cálculo está ya referida al plano, pues
se han medido ángulos horizontales. La mayor desventaja del método está
en que es muy difícil, poder materializar una base que permita ver todos
los puntos a relevar al mismo tiempo. Es por ello que es ideal para
levantar puntos de un río o la ladera escarpada de un cerro, por ejemplo
la garganta de una cuenca, donde se va a emplazar el paramento de un
dique.
Si la zona es demasiado escarpada, que no permita la posibilidad del
desplazamiento de un mirero, aplicamos el mismo principio, pero
reemplazamos los teodolitos por un foto teodolitos y resolvemos con
fotogrametría terrestre.
Pero acceder a un fototeodolito es bastante costoso, por ello, es más
práctico aplicar el método antes visto y reemplazamos al minero por un
punto luminoso.
Es decir, al equipo antes mencionado, dos teodolitos, dos operadores,
sumarnos otro operador que maneje un colimador láser.
Este, irá marcando en el cerro los puntos a relevar, mientras los dos
teodolitos dirigen las visuales a esos puntos.
Más económico que disponer de un colimador es acoplar al ocular de
alguno de los DOS teodolitos, un ocular láser; y el equipo ahora es de
dos teodolitos y dos operarios. El que "marca" la posición del punto,
lee sólo el rumbo, el otro rumbo y ángulo vertical.
Convengamos que los métodos antes vistos son meramente tradicionales y
conceptuales. No obstante a ello existen en la actualidad equipos que
técnicamente son capaces de resolver estos inconvenientes más rápido. Se
podría citar las estaciones totales con medición sin prisma, los scanner
láser, GPS, etc.
EL SISTEMA DE APOYO DEL RELEVAMIENTO
Ya vimos en las Topografías, que para llevar a cabo un levantamiento era
menester apoyarse en un sistema de puntos fijos.
En las obras de desarrollo superficial1, podemos apoyarnos en Mallas de
Triangulación, en Trilateraciones, o en Redes Poligonales. Si la
topografía del terreno es adecuada, es muy ventajoso trabar un sistema
de apoyo enmarcando la zona a relevar y utilizar el libre
estacionamiento para densificar los puntos de apoyo y efectuar
simultáneamente el levantamiento de detalles, de esta manera nos
ubicamos en los puntos más convenientes (Puntos dominantes del terreno).
El método, nos asegura una buena precisión, y es más rápido y cómodo.
Debe existir un nexo de unión entro el modelo ideal surgido del
relevamiento, con la futura construcción de la obra en el terreno
(real).
Ese nexo, se logra mediante la construcción y permanencia de un sistema
de apoyo, por ende, al planificar el sistema de apoyo del relevamiento,
es necesario tener presente dos cosas:
-
Exactitud
-
Permanencia en el tiempo
1. La exactitud requerida para un relevamiento es en muchos, casos
inferior a la que vamos a necesitar al ejecutar la obra, por ejemplo,
tal vez la exactitud requerida para un relevamiento sea de 1 : 500 y que
más adelante, en la construcción de la obra necesitemos 1:10000 ó
1:5000, es decir 10 ó 20 veces más.
El primitivo sistema, no tiene porqué ser el mismo que se usará después,
pues allí se ubicará y diseñará conforme a la planificación del
replanteo, pero sí deberán estar atados y coincidir algunos puntos. Lo
correcto es entonces, planificar, construir, y medir un sistema de apoyo
cuya exactitud sea la misma que la del replanteo, es decir que, aunque
la acotación de errores nos informe que la exactitud necesaria para el
relevamiento es de 1:2000; el sistema de puntos fijos, podrá requerir de
una exactitud de 1:10000, si el estudio de la acotación del replanteo
así lo determinó.
El problema que se plantea, es que en la generalidad de los casos el
Agrimensor que lleva a cabo el relevamiento desconoce las tolerancias
que va a exigir el replanteo de la obra, ya que en esta etapa ésta aún
no ha sido proyectada.
Pero hay pautas que nos conducen a deducir las exactitudes necesarias.
En principio conocemos cual será la obra que se piensa proyectar,
sabemos que se trata de una obra de Arquitectura e Ingeniería y las
características generales de la misma.
Conocemos la zona donde se va a emplazar la futura obra y las posibles
variantes que se pueden presentar, es decir que podemos prever (dentro
de un entorno más amplio) las zonas donde se hará necesario que se
densifique el levantamiento.
Sabemos también que todo hecho existente, toda obra presente en la zona
(visible y no visible) debe ser relevada con una exactitud tal que
cuando se construya el proyecto, los empalmes entre ellos y la nueva
obra coincidan planialtimétricamente.
Todas las consideraciones anteriores apuntan a que se hace obligatorio
que al planificar el relevamiento dividamos el área del trabajo en
distintas sub-zonas.
(1) Levantamiento de puntos para determinar la forma del terreno
(2) Mayor densificación de puntos para determinar la forma del terreno
en la zona donde se emplazará la obra.
(3) Levantamientos de puntos que definan obras existentes.
(4) Levantamiento de puntos que definan obras existentes y que requieran
una mayor exactitud.
Acotación de errores (indicativo)
-
Sub-zona 1
T x, y (exact. gráfica) = 0.5/escala
E = 1:500 – T x, y = 0.25m
E = 1:1000 – T x, y = 0.50m
E = 1:2500 – T x, y = 1.25m
T z 1/3 e ( equidistancia )
e = 0.50 - Tz = 0.15m
e = 1.00 - Tz = 0.30m
-
Sub-zona 2
Tolerancia en x e y, igual al anterior
Tz 1/5 e
e = 0.50m — Tz = 0.10m
e = 1.OOm — Tz = O.2Om
-
Sub-zona 3
Postes de alumbrado, de teléfonos, de líneas de baja, media y alta
tensión. Sub-estaciones transformadoras de energía eléctrica.
Construcciones, viviendas, muros, tanques, cisternas, cercos,
alambrados. Caminos vecinales, etc.
0.10<Tx,y<0.30
0.05 < Tz < 0.20
-
Sub-zona 4
Canales de riego, de desagües, de drenajes. Conductos subterráneos,
cloacales, pluviales, de conducción de agua, de electricidad, de
telefonía. Calles urbanas, avenidas, autopistas, vías férreas, etc.
0.03 < Tx,y < 0.10
0.01< Tz < 0.05
Buscando la mayor economía en el trabajo, no tiene sentido medir,
calcular y compensar un sistema de apoyo que cumpla con la exactitud más
rigurosa, evidentemente que lo que más conviene es planificar un sistema
que se ajuste a las tolerancias antes deducidas, de manera diferencial.
2. Entre que se pone en marcha un proyecto, hasta su ejecución, pasa a
veces bastante tiempo, tiempo suficiente para que en algunos casos el
modelo pierda vigencia debido a los cambios transcurridos, tiempo que
trae como consecuencia que las señales que se colocaron, cuando el
relevamiento, hayan sido destruidas.
Para que esto no ocurra, es necesario darle al sistema de apoyo del
relevamiento la importancia que debe tener, y para que duren en el
tiempo, deberán amojonarse, con mojones de hormigón, abalizarlos,
pintarlos y protegerlos. Aún esto en ocasiones no es suficiente, es por
ello que sería muy conveniente que estuviesen atados a un sistema mayor.
Cuando sea posible conviene vincularlo al sistema general del país.
Red Altimétrica
La red de puntos altimétricos deberán estar convenientemente espaciados
sobre el terreno y correctamente materializados, recordando las
advertencias hechas para el sistema planimétrico, pues servirán no solo
como puntos de arranque y cierre de los itinerarios del relevamiento,
sino como puntos de referencia de los trabajos posteriores.
Respecto a las exactitudes, valen los conceptos vertidos anteriormente,
es decir a pesar que la acotación de errores nos diga que para el
levantamiento es suficiente emplear la nivelación trigonométrica
(taquimetría), es muy posible que para el sistema de apoyo necesitemos
hacer un rodeo geométrico.
ELECCIÓN DE LOS PUNTOS (Cantidad de puntos a relevar)
En varias oportunidades, el Agrimensor, se encuentra ante la dificultad
que significa tener que manejar una cantidad agobiante de datos
estadísticos, o con la incertidumbre de decidir la forma de realizar
observaciones representativas y al mismo tiempo selectivas. Por otra
parte, siempre queda la duda o el riesgo si la elección selectiva puede
ser generalizada.
Por ello, siempre es conveniente adoptar un muestreo estadístico
adecuado, pues de esa forma estamos asegurados, a la vez que ahorramos
tiempo, personal, esfuerzo y reducimos los costos.
Muestreo
Existen tres métodos importantes para realizar estudios selectivos:
-
Muestreo aleatorio simple
-
Muestreo aleatorio sistemático
-
Muestreo estratificado
a. El método más directo, es de muestreo aleatorio simple, que consiste
en censar puntos al azar. Sólo puede ser empleado cuando el
levantamiento tiene carácter de expeditivo; si no es así, en la
generalización pueden cometerse graves errores.
b. El segundo método, al igual que el anterior, no precisa disponer de
información previa, la región a censar, se divide en unidades de igual
superficie y se toma un muestro a intervalos regulares.
Este método generalmente el más usado en los censos de población, quizá
sea el más antiguo de los métodos aplicados en topografía, conocido con
el nombre de "cuadrícula", del cual ya hemos hecho referencia.
Si lo que se busca es construir un modelo que refleje una imagen
correcta de la realidad, entonces se debe descartar este método, no es
fiable cuando se trata de generalizar. Para solucionar este problema,
los proyectistas encomiendan a sus topógrafos densificar más la red,
reducir la cuadrícula, pero esto trae aparejado un aumento desmesurado
de trabajo y tiempo, en consecuencia costo.
La más de las veces, cuando se encara un relevamiento de una zona para
el proyecto de una obra de ingeniería, esa zona se encuentra en estado
virgen, con árboles y cubierto de malezas. Replantear una cuadrícula
significa generalmente, tener que abrir picadas.
c. Por lo antes expuesto, cuando el Agrimensor tiene que emplear un
método de muestreo, adopta como más correcto el muestreo estratificado.
Los objetos a representar, se agrupan por áreas o en clases (estratos),
"tomando en cuenta las características más relevantes. Por ejemplo, en
las valuaciones catastrales demarcamos primero las zonas de distintos
valores, separamos los barrios residenciales de los barrios
industriales, de los barrios comerciales, de los barrios periféricos,
etc., luego el censo lo hacemos buscando los puntos más característicos
de cada zona. La gran ventaja es que la generalización queda reducida o
encerrada entre los límites de cada zona.
Está claro que este método requiere de una considerable información
previa sobre el objeto de estudio (lo cual no era necesario en los otros
métodos).
En el relevamiento topográfico, la información previa consiste en
efectuar un buen reconocimiento del terreno, a medida que se va
confeccionando un croquis que represente los accidentes topográficos con
la máxima fidelidad.
En primer lugar, separamos las crestas de los valles, en las zonas
altas, dibujamos las divisorias de aguas principales, luego las dorsales
secundarias, las sillas, los puntos bajos de las lomas, las partes
superiores de las grandes pendientes y barrancas. Hacemos lo mismo en
los valles, primero las colectoras de agua principales, luego las
secundarias, el pie de las grandes pendientes y de las barrancas, los
puntos más elevados de los valles y las depresiones cerradas.
Al igual que en la valuación, donde se hace una carta temática, con la
división en áreas, aquí en el croquis, separamos la superficie a relevar
en bloque.
Al hablar de curvas de nivel, ya mencionamos que éstas eran
perpendiculares a las dorsales y colectoras, luego, definiendo
correctamente estas líneas ya habremos dado un gran paso en la deducción
de la forma del terreno.
Estas son las líneas que van a separar las áreas, pues ya se sabe, de la
Topografía, que no se deben interpolar dos puntos que estén separados
por una dorsal o colectora.
Luego del dibujo de ellas, procedemos al levantamiento de las mismas, y
lo hacemos recorriéndolas como si levantáramos un perfil. Una vez que
hemos definido el límite de cada área, hacemos el relevamiento dentro de
ella, tomando los puntos característicos mencionados y todos los
quiebres de pendientes significativos, a medida que se van levantando
puntos del terreno, vamos también relevando los detalles que
complementan la información.
El arte de los levantamientos topográficos, puede perfeccionarse
únicamente a través de una larga práctica de campo, analizando
permanentemente su propia experiencia, cotejando criterios adoptados con
los resultados obtenidos. Debe tender a la formación de un criterio tal
que le permita elegir, cual son aquellos puntos a observar que le
proporcionen la máxima información posible. Tiene que asegurarse de no
omitir ningún punto necesario.
Los puntos que se omiten con mayor frecuencia, son aquellos cambios de
pendientes que se encuentran alineados con el observador, o cuando ellos
se encuentran sobre la ladera de un cerro enfrentada, por eso, la
condición de todo buen levantamiento, es que el Agrimensor acompañe al
mirero, para ir seleccionando los puntos al mismo tiempo que elabora el
croquis, mientras otro operador realiza las mediciones; y no que
confeccione el croquis desde el aparato.
Con mayor razón cuando se trabaja con taquimetría electrónica, pues al
haber distancias más largas aumentan las probabilidades de cometer
omisiones.
PERFILES
En las obras de desarrollo lineal, se emplea otro tipo de relevamiento,
en lugar de planos con curvas de nivel, se hace una planimetría general
abarcando el ancho de la faja de la zona de ocupación, y el relieve se
representa en planos separados, dibujando perfiles perpendiculares al
eje de la obra.
En algunas obras de desarrollo superficial, se representa el relieve con
curvas de nivel pero se agregan perfiles como datos complementarios a
los efectos de visualizar los cambios de pendientes. El dibujo de un
perfil, a partir de un plano de curvas de nivel, puede ser de gran ayuda
en la descripción y explicación de la forma del terreno.
Paralelo a las tareas de relevamiento, se hace un estudio de suelos, que
va a servir a los proyectistas para calcular el paquete estructural de
la obra, para disponer de estos datos, es necesario que se confeccione
el Perfil Geomorfológico o Perfil edafológico, el cual se hace sobre un
perfil longitudinal trazado sobre el eje. Con este perfil, con el
reconocimiento del terreno y la fotointerpretación, un equipo de
Geólogos, realizan sondeos en los lugares que creen mas convenientes.
Finalmente, con los datos obtenidos de las muestras de las
perforaciones, se completa el trabajo.
Los términos "sección" y "perfil", se emplean con poca precisión y
frecuentemente se los utiliza como sinónimos, confundiendo sus
conceptos.
En el sentido literal, una sección es un corte; o mejor dicho, la
superficie visible debido a dicho corte.
En otras palabras, el término perfil edafológico está mal empleado, pues
es una sección en realidad, y debería designárselo como "Sección
edafológica", ya que muestra las capas o zonas sucesivas desde la
superficie hacia abajo.
Se dibuja una columna a escala vertical y las distintas capas se
sombrean y clasifican, según los distintos tipos de suelo.
Un perfil en cambio, es solamente una línea. La línea de intersección
entre la superficie del terreno y un plano vertical.
Los perfiles, se toman, uno longitudinalmente siguiendo la línea o la
dirección de la traza de la obra (o futura traza), y a intervalos
regulares se toman perfiles transversales, perpendiculares al primero,
en toda la faja que ocupa o ocupará la obra. No vamos a detenernos a
explicar el método de medición, ya que ello se ve con detalle en la
Topografía, hoy en día el uso de la estación total simplificó los
trabajos de relevamiento y bajada de datos, introduciendo las
coordenadas de la estación, podemos obtener las coordenadas de los
puntos levantados o bien directamente las distancias y los desniveles
que entre ellos existe. Esta forma de trabajar es aconsejable cuando la
obra está emplazada en zona de sierras o de montaña; cuando hay que
levantar perfiles finales donde los terraplenes son altos. Con los
programas específicos se dibujan los perfiles en forma automática y se
calculan volúmenes.
Hay quienes también levantan perfiles con taquímetros o niveles y para
ello deben calcular las distancias al eje empleando la fórmula del
coseno, si se dispone de una calculadora programable, al mismo tiempo
que se van realizando las mediciones, vamos ejecutando el programa y
obteniendo directamente las cotas y distancia al eje de los puntos
relevados.
Secuencia Operativa (Sistema de apoyo - Levantamiento de
perfiles y detalles)
Para estos tipo de obras de desarrollo lineal, lo más conveniente es
emplear una poligonal de apoyo, que siga los lineamientos establecidos
por la alternativa elegida.
Esta poligonal, será medida con la exactitud necesaria, conforme al
criterio establecido anteriormente, y sería aconsejable que fuese
doblemente atada y orientada respecto al sistema general del país, si
está en zona urbana, o pasa por una ciudad, también podrá relacionarse
al sistema local del municipio.
-
Reconocimiento: deberá buscarse en la medida de los posible, que los
lados sean aproximadamente de igual dimensión y lo más largo que se
pueda, definido el sistema, se amojonan los vértices.
-
Medición: de la poligonal, vinculación y compensación.
-
Nivelación: geométrica de los vértices de la poligonal, haciendo
intercalaciones entre puntos fijos de orden superior. Compensación.
En ambos casos, emplearemos el instrumental y métodos que nos aseguren
estar dentro de las exactitudes obtenidas en la acotación de errores.
-
Perfil longitudinal: desde esos vértices, piqueteamos o estaqueamos,
sobre la línea materializada por ellos, los puntos donde se produce un
cambio de pendiente, o aquellos puntos donde a uno u otro lado de la
línea se observan cambios en la forma del relieve, o para levantar algún
detalle, (pues aquí, el método de levantamiento de de calles empleado es
el que en la topografía se ve con el nombre de "coordenadas
rectangulares"). Si no ocurre nada de esto, se piquetea a distancias
regulares, cada 50m o cada 25m, por ejemplo.
-
Transversales: piqueteada una línea, estamos en condiciones de levantar
los perfiles transversales que se harán por cualquiera de las dos formas
antes mencionadas, o con la combinación de ambos, partiendo siempre de
un punto fijo acotado (vértice) y cerrando en otro para control.

Dibujo del perfil
Lo primero a definir son las escalas, como las variaciones altímetricas
son varias veces inferiores a las planimétricas, usualmente se emplean
dos escalas en el dibujo, una horizontal y otra vertical, exagerada
respecto a la primera.
Esta relación de escalas, se denomina "exageración vertical" y en la
práctica, la relaciones más usadas son 1:5 y 1:10, estas escalas deben
quedar expresadas en el dibujo del perfil.
Una columna, en el costado izquierdo, nos indicará una escala gráfica de
la altimetría, estas alturas, ubicadas sobre el eje de las ordenadas,
varían regularmente y por valores enteros a partir de una cota tomada
como origen, a la cual llamamos "P.C." (plano de comparación). Todas las
cotas del perfil serán mayores respecto a ésta, es decir, la línea del
P.C. será el límite inferior del perfil.
Inmediatamente por debajo de la línea del P.C. dibujaremos un renglón
donde indicaremos las progresivas de los puntos observados, referidas al
eje de relevamiento, en otro renglón, se colocan las distancias
parciales entre los puntos y en una tercera fila, bajo el título "Cotas
del Terreno Natural", se colocarán las cotas según se tomaron del
terreno.
De esta forma, hemos creado una gráfica que responde a un sistema de
representación cartesiano, donde cada punto va a estar definido por dos
coordenadas.
En las abscisas por un valor planimétrico que es la progresiva al eje y
en las ordenadas, un valor altimétrico que es la cota del punto; en
definitiva el perfil buscado del terreno, será la línea que una esos
puntos.
Debajo de los renglones mencionados, se dejan dibujados dos renglones
más, que r>e completarán a posteriori. Uno con el título "Progresivas de
Proyecto" y otro "Cotas de Proyecto".
Usualmente dejamos otra fila donde se consignarán las "diferencias" de
altura entre uno y otro perfil (el del terreno natural con el del
proyecto), el cual resulta útil para el cálculo manual de la superficie
de la sección encerrada entre ellos.
Agregamos otro renglón, en aquellos casos en que queremos hacer
indicaciones literales.
Acotaciones finales
Si lo que se persigue es hacer un relevamiento de una superficie para
otro tipo de obra, empleando perfiles, sea por ejemplo la ladera de un
cerro, en ese caso, tomamos una serie de perfiles a intervalos que van a
depender de la forma del terreno, serán espaciados si la variación del
relieve es uniforme, y si el terreno es muy movido aumentará la cantidad
de perfiles reduciendo las distancias entre ellos.
La construcción de perfiles a partir de planos con curvas de nivel, como
ya se dijo, puede ser de gran ayuda para interpretar la forma del
terreno y resulta muy útil para la determinación de: pendientes,
intervisibilidad de puntos, espacios muertos.
El primero es aplicable en el estudio de trazas alternativas en los
anteproyectos de caminos, de canales, de acueductos y de colectoras
pluviales y cloacales; el segundo, para el estudio de los anteproyectos
de ubicación de torres de microondas y en los de líneas de alta tensión.
También lo hacemos nosotros, cuando planificamos un sistema de apoyo,
para asegurarnos la visibilidad entre los vértices.
El tercero, lo usamos para verificar que desde el punto estación no nos
queden espacios que no se puedan observar en el levantamiento de
detalles en una taquimetría.
LEVANTAMIENTOS HIDROGRÁFICOS
Los levantamientos hidrográficos pueden definirse como los trabajos
topográficos efectuados para definir y determinar la forma de los lechos
de ríos, lagunas y mares. Son fundamentales para la planificación y
control de proyectos reingeniería que se desarrollan bajo la superficie
de las lagunas, tales como las fundaciones de las pilas de los puentes
carreteras, túneles, presas, embalses, dársenas, puertos, etc.
Los métodos de relevarniento que en la generalidad de los casos podemos
emplear son similares a los ya vistos para los levantamientos
terrestres. Con la gran diferencia que en esto caso, levantamos una
superficie no visible y que está expuesta a permanentes cambios.
Para efectuar el relevamiento, convengamos en que podemos tratar en
forma independiente, la ubicación planimétrica de la posición
altimétrica.
Para la determinación de la primera, podernos emplear métodos de
levantamiento superficiales, como son los levantamientos polares y el
resultado final será un plano con curvas de nivel, que en el caso de los
levantamientos hidrográficos reciben el nombre de "curvas batimétricas"
o "isobatas", bien puede emplearse las clásicas alineaciones, que dará
resultado, perfiles transversales del lecho.
Determinación de la cota de los puntos sumergidos
Debemos proceder en dos etapas:
a) Determinar la cota del pelo del agua en la proyección vertical del
punto a observar. (A1)
b) Determinar la altura desde el lecho hasta el pelo del agua. (h). Esta
operación recibe el nombre de sondeo.

a. Para determinar la cota del punto A’ , dependerá si se trata de un
espejo de agua quieto, o si es un río o mar en movimiento.
Conforme a la convención que adoptamos para definir el Geoide, supusimos
que la superficie de las aguas en reposo, materializan una superficie
equipotencial, de tal manera que en el primer caso (caso ideal)
podríamos tomar la cota de un punto cualquiera de la superficie y
generalizarla a toda la extensión del levantamiento.
Pero en la práctica, las aguas, lejos de estar quietas, se mueven
permanentemente por la. acción del viento, en este caso, se determina la
posición media de la superficie del agua, colocando una mira en la
orilla del lago y registrando sobre la misma las variaciones, mientras
dure la operación del levantamiento, luego referimos el promedio.
En el caso de los ríos, el nivel de la superficie del agua está
cambiando permanentemente ya que por una parte el nivel del pelo de agua
nos es horizontal (en el sentido longitudinal) y por otra, que su caudal
no es constante. En los grandes ríos como son el Paraná o el Uruguay, su
cuenca de aporte es extensa, motivando que el caudal esté en permanente
cambio. Esto obliga a que en los ríos tomemos una cota del pelo del
agua, en el sentido transversal a las observaciones y simultáneamente a
la misma.
Un criterio similar adoptamos en el caso de los levantamientos en el
mar, pues la superficie del agua cambia por la acción del viento y las
mareas.
En este caso, dejando de lado la corrección por el viento, podemos
suponer las variaciones uniformes en el espacio con relación al tiempo,
por tal motivo para calcular la cota de la superficie, efectuamos la
corrección interpolando entre dos cotas conociendo el espacio de tiempo
transcurrido entre observaciones.
PLANTA
b. SONDEOS (Distintos métodos)
Varillas graduadas: Para pocas profundidades y ríos no
correntosos, se pueden usar miras; con el objeto de facilitar su
transporte se las arma en piezas enchufables, deben ser gruesas y de
bordes redondeados para evitar que la presión de la corriente del agua
las doble. El cero de la mira se encuentra en el pie, el cual debe tener
una superficie plana de apoyo, evitando que se hunda en el barro.
Es un método incómodo y pesado (hay que estar permanentemente agregando
y quitando tramos).
Sogas: (de cáñamo, nylon o alambres de acero)
Para poder cuantificar la profundidad, sobre la soga se hacen marcas o
nudos a distancias constantes; cada 0.20m un tipo y cada metro otro tipo
de marca.
Entre la cuerda de nylon y cáñamo, es más conveniente usar la primera,
pues la segunda se pone dura y pesada al mojarse. Con el uso continuo
ambas cuerdas se deforman (el nylon se estira mientras que el cáñamo se
encoje al mojarse).
El alambre de acero es más seguro pero es más difícil de marcar al
tiempo que requiere del empleo de rieles o carretes especialmente
construidos.
El peso al colocarle a la sonda, depende de la correntada, variando
entre los 5 y 30Kg, es conveniente que el lastre tenga la forma de un
torpedo con aletas estabilizadoras para que baje lo más vertical
posible.
En profundidades mayores a los 50m., ya hay que usar un sistema de polea
equipado con freno mecánico, para el ascenso y descenso de la sonda.
La rapidez y precisión con que se hacen los sondeos, dependen del equipo
que estamos utilizando, cuando el relevamiento se realiza en una zona no
muy extensa y la profundidad del agua está comprendida entre 1 a 5m,
podemos emplear el primer método entre los 5 y 30, 50m, nos inclinamos
por el segundo.
Para profundidades mayores, grandes levantamientos o ríos de gran
correntada es necesario el empleo de las ecosondas.
ECOSONDAS: Hay dos tipos, las llamadas chicas y portátiles, que se
colocan sobre la lancha que va a ejecutar la medición, capaces de medir
hasta 60m de profundidad, y las grandes, que se instalan permanentemente
y que, pueden alcanzar hasta 12 ó 15Km. de profundidad.
El principio en que se basan es similar al utilizado por los
distanciómetros, con la diferencia que aquí lo que se emite es una onda
sonora, cuya velocidad de propagación en el agua es de 1440m/seg.,
varias veces inferior a la velocidad de la luz. Por tal motivo, al
recibirse el eco, puede medirse fácilmente el espacio de tiempo
transcurrido entre la emisión y la recepción y convertir a éste en
metros. Al aumentar las profundidades aumentan las interferencias y ello
lleva a aumentar las frecuencias de sonido.
Así como el distanciómetro está calibrado para una atmósfera determinada
(700 mm de Hg. y 20°C), antes de cada medición debemos corregir con los
valores reales (temperatura y presión atmosférica). Así también las
ecosondas hay que corregirlas teniendo en cuenta la temperatura,
profundidad media (presión hidráulica) y salinidad del agua.
El equipo de sondeo está diseñado para producir el sonido, recibir y
amplificar el eco, medir el tiempo transcurrido y convertir este
intervalo en metros, registrándolo en una banda de papel arrollada, en
un tambor giratorio, o bien, imprimiendo los resultado sobre un display.
Exactitudes:
En el caso de las sondas de soga, la incertidumbre es muy grande, pues
las corriente del río arrastra la sonda y se mide una distancia mayor a
la real.
En el mar no hay correntada, pero el movimiento de las olas hace que
resulte difícil mantener el bote vertical.
Exactitudes posibles: de 1/10 a 1/50 en ríos torrentosos, mar movido, de
1/5O 1/100 en remansos, lagos y mar calmo.
Con las sondas de eco, conforme con la frecuencia del sonido emitido, un
rango de exactitudes que varían entre 1/200 a 1/2500 en los de alta
frecuencia.
Determinación de la posición altimétrica
Levantamientos topobatimétricos
Como no es posible observar directamente la superficie a relevar, es
necesario proceder en dos etapas, en primer lugar se realiza un muestreo
aleatorio simple, tomando los puntos distribuidos lo más uniforme
posible, con el objeto de obtener la información previa necesaria para
proceder luego, en una segunda etapa, a realizar un muestreo
estratificado.
1º etapa
2° etapa
Para determinar las coordenadas X e Y de estos puntos, podemos hacerlo
utilizando Los siguientes métodos:
1. Polar - taquimetría clásica
Cuando los levantamientos son de aguas poco profundas, como por ejemplo
el río Suquía un época de estiaje, pueden medirse las distancia
estadimétricamente y con simultaneidad a ellas efectuar la nivelación
apoyando la mira sobre el lecho del río.
Esto no es posible, cuando se trata de aguas profundas, pues el continuo
movimiento del bote, impide efectuar el corte de mira y mantener la
misma en posición vertical.
2. Polar - taquimetría electrónica
Se estaciona el distanciómetro sobre uno de los puntos del sistema de
apoyo, a los efectos de tener posicionado el instrumento, se va
siguiendo el movimiento de la lancha apuntando el mástil o los prismas,
con el tornillo de movimientos lentos; en el instante en que se efectúa
el sondeo, el operador de la lancha lo comunica a través de una señal de
radio o luminosa.
Al recibir la señal, el operador del instrumento detiene el movimiento
de la alidada para efectuar la medición de distancia, posteriormente lee
el rumbo, tiempo que es aprovechado por el personal de la lancha para
levantar anclas y dirigirse hacia otra posición.
Conviene
medir las distancias empleando un distanciómetro de onda corta, ya que
el distanciómetro electro-óptico presenta dos dificultades: por una
parte el tiempo de trabajo se ve reducido por la falta de visibilidad
debido a la presencia de bruma, lo que afecta considerablemente el haz
de luz, y por otra parte, a que los prismas usados comúnmente en
levantamientos terrestres, deben ser reemplazados por un sistema de
prismas (tal corno lo indica el esquema) ya que el continuo movimiento
de la lancha hace muy dificultoso y lento el apunte del prisma al
aparato.
Cuando se trabaja con ecosonda de medición continua, se van haciendo las
mediciones ininterrupidamente, ya que la lancha se detiene sólo el
tiempo necesario para la observación de distancia.
Como la gráfica del perfil registrado por la sonda, tiene dos variables
(alturas en las ordenadas y tiempos en las abscisas), es necesario
cronometrar el instante de observación para luego poder relacionar las
coordenadas X y Y con la altura h, a los fines de calcular el Z
correspondiente.
3. Bisección
Es el
método de medición más empleado por su simplicidad y rapidez, se
requiere de dos teodolitos ubicados en dos vértices del sistema de
apoyo. Al efectuarse el sondeo y transmitida la señal, ambos operadores
detienen el movimiento de la alidada, la cual hasta ese momento iba
siguiendo el recorrido de una imagen puntual, común, de la lancha, con
el tornillo de paso fino.
Se anotan los rumbos y se reinicia la operación.
Es ideal emplear este método con la ecosonda de lectura continua,
anotando los tiempos, como en el caso anterior.
4. Intersección inversa
Para poder determinar la posición de un punto, se necesita conocer las
coordenadas de tres puntos y medir los dos ángulos comprendidos, o bien
conocer las coordenadas de dos puntos y medir las dos distancias.
El primer caso, no se puede realizar con un teodolito ya que en la
lancha es imposible mantener calado el instrumento y medir los ángulos,
sin embargo, para levantamientos expeditivos, los textos tratan la
posibilidad de utilizar un sextante, apuntando hacia puntos visualmente
dominantes de la costa, tales como antenas de radiotorres, etc.
El segundo caso es muy práctico y frecuentemente usado en los
levantamientos que se llevan a cabo sistemáticamente, como son los
trabajos que se realizan para detectar la presencia de bancos de arena
en los canales de los puertos, y ríos navegables.
Conjuntamente que el sonar envía una señal acústica para medir la
profundidad, se emite una señal de onda corta, que es devuelta por dos
estaciones costeras, de cuya posición se conocen las coordenadas.
El instrumento del esquema permite obtener directamente las coordenadas
X e Y en un tiempo de 60seg. con un error de + 2m y puede alejarse de
las estaciones costeras una distancia de 74Km.
5. Otros métodos
En países desarrollados, las determinaciones mar adentro, se realizan
con un equipo que, simultáneamente va avanzando el barco sonda, un
plotter va dibujando en forma continua una faja de curvas batimétricas
obteniendo directamente la carta. Para darle coordenadas a los
esquineros de la carta, se ubica la posición de 2 ó 3 puntos valiéndose
de satélites topográficos GPS.
Para mediciones en las inmediaciones de plataformas marinas y para los
levantamientos destinados a la construcción de gasoductos sumergidos ,
se emplea con éxito mediciones azimutales empleando el giroteodolito.
b. PERFILES
Se materializa una poligonal de apoyo sobre la costa, siguiendo la forma
de la misma, sobre los lados se ubican los piquetes espaciados conforme
a la densificación que se desea obtener. Desde estos puntos se levantan
los perfiles transversales.
Modo de operar:
1. con taquímetro electrónico
Se estaciona el aparato sobre cada uno de los piquetes, apuntando hacia
el vértice rnás lejano se levantan perpendiculares al lado.
La lancha se desplaza por la línea materializada y en cada sondeo se
mide la distancia al piquete.
2. con dos teodolitos
Uno de ellos se estaciona sobre el perfil, para colocar en posición a la
lancha, mientras que el segundo teodolito se coloca en un vértice, con
el objeto de realizar una intersección en el momento del sondeo, para
luego calcular la distancia del punto observado al piquete (fig. a)
3. con un solo teodolito
Cuando se dispone de un solo instrumento, previamente se colocan señales
que materialicen la línea del perfil.
La lancha se va alineando sola sobre el perfil, mientras que el operador
de tierra instalado en un vértice, va levantando las intersecciones.
Esta forma limita la distancia a que se puede alejar la lancha, por un
lado por el error producido al alinearse a simple vista con dos señales
generalmente ubicadas en distintos niveles; y por otro, porque al
alojarse de la costa es muy difícil saber desde la lancha si se está
sobre el perfil correcto, o si se está alineado sobre señales
equivocadas. (fig. b)
Aunque el método de levantar perfiles es mucho más lerdo que la
topobatimetría, es en algunos casos más práctico, pues cuando la costa
no está edificada es muy difícil ubicarse desde la lancha y se corre el
riesgo de no tomar los sondeos distribuidos de la forma que se
planificó.
... continuará
adelbianco@ciudad.com.ar
Ing. Luis Bosch
ingtitobosch@yahoo.com.ar
Actualización:
T.G.M. Christian Carreras
www.ccarreras.com.ar
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